Desde CECACh sostienen que las petroleras buscan con el Gobierno una solución al precio de los combustibles

Foto ilustrativa

La cartelería en las estaciones de servicios de la provincia sumó una nueva readecuación tarifaria en el valor del gasoil, el cual, en muchos centros expendedores, superó incluso el precio de la nafta, atendiendo a una situación que mantiene en vilo a la economía nacional por su impacto directo en la inflación y el bolsillo de todos los trabajadores.

En vistas a esta situación, el titular de la Cámara de Expendedores de Combustibles y Afines del Chaco (CECACh), Oscar Gaona, habló con Radio Provincia y analizó que, por un lado, esto se debe al desfasaje del precio que se mantiene en el país producto del congelamiento en contraste a los índices inflacionarios, al tiempo que se atraviesa un período de mayor demanda por la época de cosecha.

“Estamos hablando de un año con una inflación del 50% y un aumento de combustibles del 26%, pero, si nos fijamos en lo que realmente importa, que es el precio de barril de crudo, producto del cual se destinan los combustibles, ha subido más del 100% en forma internacional, y eso se replica en Argentina”, explicó Gaona.

En ese sentido, señaló que en el país se importan un 30% de los combustibles, sobre lo cual planteó que “es un 32-35% más caro hacerlo de los que se termina vendiendo en el país, y esto genera números rojos, porque si tenés que comprar algo más caro y venderlo más barato, el negocio termina por no existir”.

Frente a este escenario, indicó que se produce la consecuencia de faltantes, la cual asegura “la venimos hablando hace rato”. “Con el congelamiento de precios en una situación cuando la materia prima sube y el precio del dólar se fue evaluando 3-4% mensual, es difícil que las empresas sigan teniendo producto”, analizó.

Además, Gaona planteó que en contexto del período de cosecha “hay una gran demanda”, lo cual, asegura que las estaciones de servicios “no puede abastecer si no es importando”. “Las petroleras tratan de no importar, pero si lo hace es a pérdida, entonces se vende en el mercado únicamente el combustible que se produce. Esto genera desabastecimiento y la consecuencia inmediata de que la estación de servicio que no tiene productos, dispara los precios”.

Respecto de esto, una de las posibles soluciones, según plantea, sería permitir la cobertura del 35% de diferencia entre el combustible importado y el local: “Cubriendo ese porcentaje las empresas petroleras podrían llegar a importar y cubrir la demanda estacional, normalizando el servicio”. A su vez, otra salida sería la planteada desde el empresariado para la quita de impuestos a la exportación, lo cual Gaona entiende permitiría “que el precio se asemeje al del barril criollo y tener producto con esta fuerte demanda del agro”. “El precio que está comprando cada uno en el surtidor, el 60% es impuestos. Eso también se podría corregir si se permite importar, en esta temporada de gran demanda, sin impuestos y ponerlo en el mercado local al valor de lo que estábamos teniendo”, concluyó.