Esperan una importante concurrencia al Primer Congreso Nacional de Libreros y Editores

El evento tendrá lugar el 4, 5 y 6 de noviembre en el capital provincial. La sede fue elegida para garantizar el carácter federal del congreso y en virtud del «gran apoyo» brindado por el Gobierno del Chaco. «El libro tiene particularidades específicas que no se encuentran en lo digital», planteó Martín Gremmelspacher, presidente de la Cámara Argentina del Libro.

Martín Gremmelspacher, presidente de la Cámara Argentina del Libro, instó a participar del congreso que tendrá lugar en noviembre en Resistencia

El presidente de la Cámara Argentina del Libro, Martín Gremmelspacher confirmó que durante los días 4, 5 y 6 de noviembre se realizará, en Resistencia, el Primer Congreso Nacional de Libreros y Editores de la República Argentina. El evento está pensado como espacio de encuentro de libreros, editores, distribuidores y todos los actores que conforman la cadena de valor del libro con un rasgo marcadamente federal.

«Esperamos una audiencia importante, nos queda un arduo trabajo para lograr el mejor evento cuando llegue la fecha», aseguró el titular de la entidad en declaraciones a Radio Provincia. En ese sentido, insistió en que para esta edición, se decidió seleccionar al Chaco como sede por dos motivos: el primero es que Argentina tiene una gran cantidad de librerías, a lo largo y ancho del país, y encontrarse en Resistencia garantiza el carácter «federal que tiene el evento». 

Por otra parte, el evento recibió un «gran apoyo» del Gobierno provincial y esto convenció a los organizadores de que la capital chaqueña sería ideal para la realización de esta primera edición del congreso.

Leer en plena era digital

Gremmelspacher remarcó que los datos de la Cámara Argentina del Libro demuestran que las impresiones continúan siendo muy importantes, en plena era donde se impone lo digital, aún entre los niños y jóvenes, que absorben «el 24% de la producción editorial». En general, los más consumidos por este público son los de lectura, que son distintos a los que se utilizan en las escuelas.

«Esto se puede constatar en las ferias y en las librerías; que tienen cada vez más espacios dedicados a los libros infanto juveniles; mientras que en las ferias se ven muchísimos jóvenes y niños», puntualizó. El presidente de la Cámara aseguró que este es un dato «muy alentador» porque implica que se están formando los «lectores del futuro», pero también porque demuestra que la juventud continúa leyendo y eso es «muy importante para un país». «Los jóvenes están eligiendo el papel porque significa salir de su mundo digital para hacer algo distinto y así encuentran una especie de contención en el papel», reflexionó.

En esa línea, consideró que «los jóvenes tienen un importante sentido de pertenencia y el libro les da esa propiedad de algo concreto, a diferencia de lo digital, que es mucho más abstracto». «El libro tiene determinada anchura, altura, se puede marcar y tiene aromas que los hacen un producto con particularidades específicas que no tiene lo digital», planteó.

El resto de la producción literaria se reparte mayoritariamente en la literatura y la sociología, que son las temáticas más buscadas. «De religión y derecho son otras ramas muy demandadas en las más de 500 editoriales que hay en el país y ofrecen una abanico enorme de posibilidades», apuntó.

Durante los últimos años, el sector sufrió los vaivenes económicos, como ocurrió con otros rubros. «Hemos sufrido los últimos 5 o 6 años, con la recesión y la pandemia, pero es un sector dinámico que se va amoldando a las circunstancias, y, a veces, las dificultades también hace que la gente consuma más libros como ocurrió durante la pandemia», indicó.