Marcela Goicoechea, una exitosa bailarina de danzas clásicas

Por Roli Pérez Beveraggi

Marcela Goicoechea nació el 18 de enero de 1968 en Resistencia, Chaco.

Comenzó su carrera en la escuela de Danzas de la provincia con “Chichita” Pellegrini y continuó en la academia de María Emilia Barba, quien le otorgó una beca de perfeccionamiento con la gran bailarina Olga Ferri a los 13 años, que decía de Marcela: “Cuando la vi me quedé fascinada con ella porque tenía un potencia muscular tan grande, tenía una musicalidad fantástica, tenía esa alegría de bailar y de expresarse, era una criatura diferente de todas las demás”. Cuando Marcela conoció a Olga Ferri, pensó que se podía dedicar a la danza profesionalmente.

Luego ingresó al Instituto Superior de Arte del Teatro Colón y se perfeccionó posteriormente en Cuba con maestros de gran prestigio como Laura Alonso, Loipa Araujo, Josefina Méndez y la gran Alicia Alonso, quien la preparó para el Concurso de Varna.

Luz Lorca, subdirectora del Ballet de Santiago de Chile, fue jurado en el teatro Colón de Buenos Aires en la primera competencia internacional de danzas, donde Marcela ganó el primer premio en 1989, y la invitó a integrarse al cuerpo de baile del Ballet de Santiago por recomendación de Olga Ferri. Al año siguiente fue nombrada primera bailarina del Ballet, lugar que ocupó hasta el 2009, año de su retiro.

En 1989 se unió al Ballet de Santiago como cuerpo de baile y fue ascendida a Primera Bailarina en 1990. Desde entonces ha interpretado un amplio repertorio que incluye los ballets “Giselle”, “Romeo y Julieta”, “La fille mal gardée”, “El lago de los cisnes”, “La bella durmiente”, “Un tranvía llamado deseo”, “La fierecilla domada”, “Coopelia”, “Cenicienta”, “Manon”, “Rosalinda”, “El pájaro de fuego”, “Don Quijote”, “Cuerpos pintados” y “Los pájaros de Neruda”, entre muchos otros.  

Como bailarina invitada, en 1996 interpretó el rol de Julieta en “Romeo y Julieta” de John Cranko, en la Gala del Mercosur en Sao Paulo (Brasil). En 2001 fue distinguida con el Premio Altazor a la Mejor Bailarina y encabezó una gira por Italia y Argentina con el Ballet del Mercosur junto a Maximiliano Guerra. En 2002 participó en Londres, junto a Ihrex Mukhamedov, en una importante gala internacional dedicada a la memoria de la Princesa Margarita y en honor a Dame Beryl Grey, ex primera bailarina del Royal Ballet.                                                

La artista, de nacionalidad argentina, ostenta una carrera jalonada de éxitos. En 2005 fue nominada para el premio Benois de la Danse por su interpretación del rol de “Carmen” en el ballet homónimo con coreografía de Marcia Haydée, siendo ovacionada en su presentación en la Gala de Premiación en el Teatro Bolshoi de Moscú; en enero de 2006 le fue concedido el premio del diario Clarín de Buenos Aires como Mejor Figura Femenina en Danza del año 2005. En 2006 recibió el Premio del Círculo de Críticos de Chile y se turnó con Alessandra Ferri, en la interpretación de “Manon”, presentada en Buenos Aires con el Ballet de Santiago.         

En 2007 Marcia Haydée, directora del Ballet de Santiago, le dio el título de Primera Bailarina Estrella.               

Marcela Goicoechea, la Primera Bailarina Estrella del Ballet de Santiago, dijo adiós a las actividades oficiales con una gala tan brillante como emotiva que se celebró en el escenario de sus grandes éxitos por dos décadas, el Teatro Municipal. En el transcurso de la gala, Marcela Goicoechea recibió todo tipo de homenajes y fue ovacionada repetidamente por más de 1.200 personas que asistieron a su despedida. La gran artista, que deja el Ballet de Santiago con todos los honores, recibió primero el homenaje de los alumnos de la Escuela de Ballet del Teatro Municipal que dirige Patricio Gutiérrez. Luego se presentó en un solo con una canción de Charles Aznavour y Eduardo Yedro, después bailó “Initials” de John Cranko, con música de Brahms, junto a Patricio Melo y solistas. Para finalizar, en la nota más emocionante de la velada, el público totalmente sobrecogido por los recuerdos presenció el hermoso pas de deux del ballet “Carmen” de Marcia Haydée, basado en la ópera de George Bizet, en que Marcela se lució junto a Luis Ortigoza y la Orquesta Filarmónica de Santiago, dirigida por José Luis Domínguez, y que contó también con la participación del Coro del Teatro Municipal y el Ballet de Santiago.

También se intercalaron dos documentales en medio de la presentación que mostraron aspectos de la vida y de la carrera artística de Marcela Goicoechea. La bailarina se mostró muy emocionada y feliz por el cariño del público y tras terminar la actuación se bajó del escenario y fue fila por fila de la platea del Municipal, saludando y despidiendo de los espectadores en medio de atronadores aplausos. “Me voy emocionada, estoy sin palabras. Estos han sido uno de los momentos más hermosos de mi vida como bailarina y como experiencia de lo que he sido y de lo que el ballet me ha dado y yo le dí”, expresó. Luego tuvo palabras de elogio para todos los bailarines que la habían acompañado en su carrera, principalmente para otro artista argentino, Luis Ortigoza, su partenaire eterno, también gran figura del Ballet de Santiago. “Ahora me tomaré un breve descanso. Voy a devolverle a mi familia algo de ese tiempo que le robé y luego pensaré en mi futuro.” Así la despedía el director general del teatro municipal Andrés Rodríguez, que decía: “Hoy despedimos a nuestra primera bailarina y estrella Marcela Goicoechea, quien se aleja de los escenarios después de 20 años de ininterrumpida actividad durante veinte años. A ella sólo debemos agradecimientos y reconocimientos; parte importante de su vida ha transcurrido aquí en este escenario del más importante teatro de Santiago de Chile. La vimos en innumerables obras, siempre una gran bailarina, brillante, atractiva, profunda, gran comunicadora de emociones; su carrera es un ejemplo y un modelo a seguir por las generaciones más jóvenes, trabajadora incansable y disciplinada.                   

Para Marcela Goicoechea el Teatro Municipal será siempre su casa aquí tendrá las puertas abiertas, para que en el futuro pueda entregar a los más jóvenes todo el conocimiento, que con su vasta experiencia a adquirido. Muchas gracias, Marcela”. “Para mí es un honor y una gran emoción el poder nombrar a Marcela Goicoechea y a Luis Ortigoza Bailarines Estrella del Ballet de Santiago. Primeros bailarines hay muchos en el mundo, Bailarines Estrella muy pocos”, dijo Marcia Haydée, directora del Ballet de Santiago.                                                      

—¿Cuál es la diferencia, dirá usted?                     

Lo explica la propia Haydée: “John Cranko, creador de las dos obras que conforman este programa y que fue mi director, me dijo una vez ‘Marcia, el día que estés en el escenario y que sin hacer ningún movimiento puedas emocionar al público, ese día serás una estrella. Y Luis y Marcela están exactamente en ese momento. Ellos podrían ser Bailarines Estrella en cualquier gran compañía del mundo, pero escogieron quedarse en Chile. Entonces no se olviden nunca: ellos pertenecen al Municipal, a esta compañía, pero, más que nada, pertenecen al país”.                                    

Las únicas Bailarinas Estrella que registraban el ballet y la danza en Latinoamérica son la cubana Alicia Alonso y Sara Nieto, a quien Ivan Nagy le dio este título en 1986. Veinte años después Goicoechea y Ortigoza se unen a este cuadro de honor que ubica a tres bailarines con esta condición estelar en Chile, en el Ballet de Santiago.               

Los Primeros Bailarines del Ballet de Santiago, Marcela Goicoechea y Luis Ortigoza, han sido nominados a uno de los Premios de danza más importantes del Mundo, el Benois de la Danse, por sus interpretaciones de los roles de Carmen y Don José respectivamente, en el Ballet “Carmen” de Marcia Haydée, cuyo estreno mundial sucedió en el Teatro Municipal de Santiago durante la Temporada 2004 de la Compañía.         

Los bailarines fueron ovacionados en la Gala de Premiación en el Teatro Bolshoi, Moscú, el sábado 26 de 2005, sede de la famosa compañía del mismo nombre. En ese mítico escenario donde han bailado estrellas como Rudolf Nureyev, Galina Ulanova, Margot Fonteyn, Ekaterina Maximova, Alexander Vassiliev, entre otros, interpretaron una versión alargada del Pas de deux del primer acto con coreografía de Haydée y la grabación musical utilizada por los bailarines fue la efectuada por la Orquesta Filarmónica de Santiago bajo la dirección de José Luis Domínguez en Santiago.

Esto decía Marcela: “Para mí interpretar un personaje tan especial como “Carmen”, y trabajar directamente con Marcia Haydée, a quien admiro profundamente, es un privilegio. La historia de Carmen me cautiva. Siempre me han fascinado las historias de pasión y muerte, porque creo que artísticamente son un desafío y me obligan a buscar en mis propias emociones todo lo que pueda servirle al personaje.       

Para interpretar a este personaje lo más importante ha sido conversar con Marcia, que como coreógrafa es quien creó las situaciones y el lenguaje que utilizamos. Para mí es primordial entender su visión de cada momento y hacia dónde nos dirigimos. Trabajar con ella es muy fácil y muy inspirador, porque, aunque tiene las ideas muy claras, las va moldeando con nosotros. Me he concentrado en el aspecto salvaje de esta mujer, en su forma casi suicida de vivir su vida y en lo apasionada que es. Creo que una mujer así es tremendamente sensual y creo que he creado un personaje que lo retrata”.                     

Decía de ella su partenaire por más de 10 años Luis Ortigoza en su despedida: “Marcela deja un vacío muy grande que no se va a llenar nunca. Una parte muy importante de mí como bailarín lo dio ella, y una parte muy importante de mí va a quedar con ella”.